Toda despedida trae consigo un eco: unas se anuncian, otras irrumpen. Cada persona carga con la suya, con su propia partida.
En esta emotiva narrativa, el protagonista se sumerge en la animación de un objeto, desencadenando un desafío interno que explora la belleza intrínseca del ser humano.
De la expresión ver el vaso medio lleno o medio vacío nace Sadnessländ. Una pieza de danza contemporánea y teatro físico, enmarcada en un vals frenético en busca de la felicidad.





