Localizaciones 2026

Un año más volvemos a las calles y espacios abiertos que dan sentido al festival y, dando un paso adelante, nos TRASLADAMOS por primera vez a los siete municipios de la isla para hacer extensiva nuestra tarea de llevar la danza a todos los rincones de Lanzarote, La Graciosa y Fuerteventura.

En esta edición, más de 30 propuestas canarias y nacionales se representarán en lugares emblemáticos de los municipios de Arrecife, Teguise, San Bartolomé, Haría, La Graciosa, Tías, Yaiza y Tinajo tratando, como en ocasiones anteriores de que los espacios arquitectónicos urbanos o los rincones naturales que el paisaje de Lanzarote ofrece formen parte del espectáculo.

Es nuestro deseo aunar danza, patrimonio arquitectónico y natural y público, nuestra razón de ser, para ofrecer espectáculos de danza contemporánea en espacios no convencionales.

Islote de La Fermina (Arrecife)

Hoy la danza habita el Islote de Fermina, conocido en otro tiempo como el Islote del Quebrado, por su forma partida que solo se unía en las mareas bajas.

Debe su nombre a Fermina Santana, una mujer valiente que levantó aquí un pequeño astillero frente al mar. Años después, César Manrique soñó en este lugar un espacio donde el arte y la naturaleza se abrazaran.

Ese sueño, aunque inacabado, sigue latiendo en cada rincón del islote: un símbolo de diálogo entre la memoria, el paisaje y la creación.

La Casa del Miedo (Arrecife)

En la ribera del Charco de San Ginés se encuentra la Casa del Miedo, una sociedad nacida en los años sesenta de las reuniones de un grupo de jóvenes en una antigua casa en ruinas. Su aspecto fantasmal dio origen a un nombre que acabaría convirtiéndose en parte de la identidad marinera de Arrecife.
La actual sede, levantada con el esfuerzo de sus socios y la colaboración del Ayuntamiento, mantiene vivo desde los años ochenta un espacio de encuentro ligado al mar, el Carnaval y las tradiciones populares de la ciudad

Plaza de Las Palmas (Arrecife)

Junto al Charco de San Ginés se encuentra la histórica Plaza de Las Palmas, uno de los espacios más antiguos de Arrecife. Su origen está ligado al crecimiento del antiguo núcleo marinero y a la construcción, en 1574, de la ermita de San Ginés, que en 1798 se convirtió en iglesia parroquial.
La iglesia, de piedra volcánica y muros blancos, domina la plaza con su característica torre y cúpula. Hoy, plaza y templo continúan siendo un importante punto de encuentro, especialmente durante las celebraciones de San Ginés.

Plaza Pío XII Titerroy (Arrecife)

En el corazón del casco histórico de Arrecife se encuentra la Plaza Pío XII, un espacio vinculado a la vida cotidiana y al crecimiento de la ciudad. Su entorno conserva parte de la arquitectura tradicional de la capital, reflejo de la transformación de Arrecife desde su pasado marinero hasta convertirse en el principal núcleo urbano de Lanzarote.
Hoy, la plaza es un lugar de encuentro y convivencia, donde el patrimonio urbano y la actividad cultural se integran en la vida de la ciudad.

La Graciosa (Teguise)

La Graciosa, la octava isla habitada de Canarias y parte esencial del Archipiélago Chinijo, un territorio protegido que alberga la mayor reserva marina de Europa.

Durante siglos, esta isla fue refugio de navegantes, corsarios y pescadores que encontraban aquí abrigo y agua. Su poblamiento estable comenzó a finales del siglo XIX, con familias que se dedicaron a la pesca y al salazón, levantando sus casas de cal junto al mar.

Con el paso del tiempo, La Graciosa ha sabido mantener su identidad: calles de arena, horizontes sin asfalto y una vida marcada por el vaivén del Atlántico.

Hoy, es símbolo de equilibrio entre naturaleza y humanidad, un lugar donde el silencio, el viento y la luz se convierten en lenguaje… y también en danza.

Avenida de Playa Honda (San Bartolomé)

Localidad del municipio de San Bartolomé. Era originalmente un pequeño pueblo pesquero que se desarrolló significativamente a partir de los años 80 como zona residencial y turística. Los primeros apartamentos que se construyeron en Playa Honda fueron por cuenta y propiedad de Doña Fermina, esto da lugar rápidamente en un lugar popular para vivir y vacacionar para locales y visitantes. No obstante, ha logrado mantener parte de su ambiente tradicional, con una playa extensa y un animado paseo marítimo que ofrecen servicios y atraen a familias y amantes de los deportes acuáticos y también tradicionales como el de esta ubicación, cercano a un campo de bola canaria. 

Plaza de los Leones (Teguise)

En el corazón de la Villa de Teguise, antigua capital de la isla, se abre la Plaza de los Leones, también conocida como Plaza de la Constitución. Representada ya en los mapas del siglo XVI, ha sido testigo de la historia y la vida social de Lanzarote.

Sus muros, su fuente y los emblemáticos leones de piedra diseñados por Francisco Spínola guardan el eco de los encuentros y celebraciones que aquí tuvieron lugar. Hoy, este espacio sigue latiendo como símbolo del esplendor patrimonial y del carácter acogedor de la villa.

En el corazón de la Villa de Teguise, antigua capital de la isla, se abre la Plaza de los Leones, también conocida como Plaza de la Constitución. Representada ya en los mapas del siglo XVI, ha sido testigo de la historia y la vida social de Lanzarote.

Sus muros, su fuente y los emblemáticos leones de piedra diseñados por Francisco Spínola guardan el eco de los encuentros y celebraciones que aquí tuvieron lugar. Hoy, este espacio sigue latiendo como símbolo del esplendor patrimonial y del carácter acogedor de la villa.

Caleta de Famara (Teguise)

La Caleta de Famara nació como un pequeño enclave pesquero al abrigo del imponente Risco de Famara. Sus humildes casas blancas, levantadas frente al mar para resistir el viento y la sal, conservan el carácter de un pueblo que durante generaciones vivió de la pesca y de su estrecha relación con el Atlántico.

Hoy, entre la playa infinita y el paisaje volcánico, La Caleta mantiene viva su esencia marinera, donde naturaleza, historia y tradición siguen definiendo uno de los lugares más emblemáticos de Lanzarote.

Plaza de Haría

Nos hallamos ante la Plaza de Haría, antiguamente llamada “Plaza de la Iglesia” , “para luego llamarse “Plaza de León y Castillo” y ahora “Plaza de Haría”. Esta plaza  estrecha y larga, data de 1619, arbolada por laureles  y adornada desde 1904 bajo el mandato del Alcalde Don Domingo López Fontes, es la antesala de la iglesia de la Encarnación que se remonta a la época de los conquistadores con la fundación de su templo en 1630 y ha tenido una historia ligada la construcción del templo parroquial en 1619, tras su desplazamiento desde donde hoy se encuentra la ermita de San Juan.

Originalmente fue una plaza de tierra, pavimentada por primera vez en la década de 1950 y ha experimentado mejoras posteriores, siendo un centro de la vida social y religiosa del municipio desde su fundación en el siglo XVI

Playa de La Garita (Arrieta)

Su nombre toponímico se remonta al desembarco por este lugar del conquistador normando Arriete Perdomo tras el inicio de la conquista en 1402. Personaje de la época del dominio francés.

Ubicada en el encantador pueblo pesquero de Arrieta, en el noreste de Lanzarote, la Playa de La Garita es una extensa línea de arena dorada (unos 800 m) protegida naturalmente del viento por formaciones rocosas.

Tradicionalmente, su nombre hace referencia a antiguas garitas de vigilancia costeras. El espacio es un refugio ideal para familias: aguas tranquilas, paseo con terrazas, parque infantil y cancha de vóley playa, que completan un ambiente local amable y vivo.

Plaza de Ermita de San José (Tías) 

La Plaza de la Ermita de San José nació en torno a la ermita dedicada a San Antonio Padua, construida a finales del siglo XVIII con piedra volcánica y cal siguiendo la arquitectura tradicional de Lanzarote. Su sencillez y arraigo la convirtieron en el corazón de Tías.

Plaza de El Pavón (Tías)

Espacio dentro del Tías pueblo, ligada a la vida vecinal, con un carácter rural y comercial original, punto de encuentro cultural y social, siendo el epicentro actual para actividades culturales y festivas.

Plaza de La Alameda (Yaiza)

Al sur de la isla, que fue uno de los primeros asentamientos europeos en Canarias. Yaiza renació tras las erupciones de Timanfaya en el siglo XVIII, que transformaron su entorno en un paisaje único. Su arquitectura blanca, su serenidad y su fuerte identidad local hacen de este municipio un ejemplo de equilibrio entre tradición y modernidad.

Paseo LASAL – Playa Blanca

Paseo LASAL nace como un proyecto arquitectónico integrado en el paisaje de Lanzarote y comprometido con la sostenibilidad. Su diseño emplea materiales naturales y locales, reduce el uso de hormigón y apuesta por la energía geotérmica para la climatización.

El proyecto también recupera dos antiguos molinos de las Salinas de Berrugo, poniendo en valor el patrimonio y la tradición salinera de la isla. Restaurados y adaptados a nuevos usos culturales, recreativos, científicos y educativos, los molinos conectan la historia de Lanzarote con su presente.

Plaza de San Marcial / Mirador de Femés (Yaiza)

Ubicada en el conjunto histórico declarado Bien de Interés Cultural junto con el resto de bienes arquitectónicos de valor histórico y religioso de su entorno, recibe el nombre en honor al histórico santo patrón de Lanzarote y de la antigua y primera diócesis de Canarias, ligado a la llegada del cristianismo a Canarias.

La ermita, tiene su origen en la antigua Catedral de San Marcial de Limoges en la costa del Rubicón, siendo la primera catedral erigida en las Islas Canarias. Destruida por piratas ingleses en el siglo XVII acaba construyéndose esta ermita de San Marcial de Limoges también llamada Ermita de San Marcial del Rubicón aquí, en Femés.

Cerca de aquí en el mirador de Femés, podemos encontrar una placa en honor a Dña Josefina Plá por su importancia en la literatura de la isla y una escultura a María, la de Femés, la protagonista de la famosa novela “Mararía” de Rafael Arozarena Doblado

Plaza de San Roque – Tinajo

En el corazón de Tinajo se encuentra la Plaza de San Roque, un espacio ligado a la historia y a la vida comunitaria del municipio. Su origen está estrechamente relacionado con la iglesia de San Roque, cuya presencia ha acompañado durante generaciones las celebraciones y encuentros de los vecinos.
En la fachada de la Iglesia de San Roque se conserva un reloj de sol construido en mayo de 1851 por F. R. Fernández, un marinero de La Vegueta. Elaborado en madera y pintado de blanco, es uno de los relojes de sol públicos más antiguos de Canarias.
Más de un siglo después, continúa marcando el paso del tiempo sobre el templo de Tinajo. Su inscripción, «Sr. Cura: consérvese», refleja la importancia de preservar esta pequeña pieza de la historia y del patrimonio de la isla.

Mancha Blanca – Tinajo

En el corazón del paisaje volcánico de Tinajo se encuentra Mancha Blanca, un enclave profundamente ligado a la historia y la tradición de Lanzarote. Su identidad está marcada por la devoción a la Virgen de los Dolores, patrona de la isla, y por la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores, levantada tras las erupciones de Timanfaya del siglo XVIII.

Entre campos de lava y tierras de cultivo, Mancha Blanca conserva la memoria de un territorio transformado por el fuego, donde naturaleza, fe y tradición se encuentran y siguen formando parte de la identidad de la isla.

Centro de Arte Juan Ismael (Fuerteventura)

Está situado en Puerto del Rosario, capital de Fuerteventura, anteriormente denominado Puerto de Cabras. El Centro de Arte Juan Ismael (CAJI), inaugurado en Puerto del Rosario hace más de dos décadas, se ha consolidado como referente cultural y espacio clave para la reflexión a través del arte contemporáneo. Construido sobre el antiguo Cine Marga, de los años 60 combina una fachada histórica, que aún mantiene, con un diseño moderno que abre la ciudad al mar. Su programación aborda tanto problemáticas globales como cuestiones locales –territorio, migración, turismo o sostenibilidad–, y da cabida a artistas de vanguardia junto a creadores de tradición popular. El centro rinde homenaje a Juan Ismael (1907-1981), artista majorero de proyección internacional, figura esencial del surrealismo en Canarias y creador multidisciplinar que dejó una huella decisiva en la cultura del archipiélago.